La relación de la miel con el cuidado y salud de la piel
Muchos no lo sabrán, pero la miel es un alimento que permite producir colágeno de forma natural.
Pero ¿qué es el colágeno?
Es la proteína más presente en nuestro cuerpo, y una de sus funciones principales es la de proporcionar elasticidad a la piel.
Con el paso de los años, nuestro organismo deja de producirla y es por ello que empiezan a ser más visibles las "temidas" arrugas, líneas de expresión y flacidez.
No es difícil concluir, pues, que el colágeno está directamente relacionado con las personas que lucen un rostro joven y saludable.
Entonces, ¿la miel produce colágeno?
Sí, como hemos comentado muchas veces en Miel del Parpalló, a la miel se le atribuyen propiedades antibióticas, siendo un excelente antiséptico para las lesiones de la piel. Además, proporciona una mejora sustancial en cuanto a la resistencia del organismo frente a las infecciones, convirtiéndose en un cicatrizante y regenerador de las células de tejidos lesionados por quemaduras diversas, heridas y úlceras. La miel posee también nutrientes como el calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso, zinc, fósforo y potasio. E incluye aminoácidos, ácidos orgánicos, vitaminas B, C, D y E, y antioxidantes.
Por consiguiente, la miel puede proporcionar un aspecto muy saludable a nuestra piel, rejuveneciéndola y evitando la aparición de las arrugas.
Las grandes empresas de cosmética lo saben, y no es raro que sus mejores productos (cremas, mascarillas, lociones, etc.) cuenten con este ingrediente.
Vale, está claro, pero ¿qué tendría que hacer?
La receta es clara. Consume más miel. Y si es miel 100% pura y natural mejor.
Pero además, te contamos que podrías preparar tú mismo/a tu propia mascarilla y aplicártela en el rostro para rejuvenecerlo. Toma nota:
1) Mascarilla de miel y cúrcuma, que contiene: una cucharada de cúrcuma, media cucharada de miel y una cucharada de yogur natural. Se deben mezclar todos los ingredientes hasta conseguir una pasta homogénea. Después, se debe aplicar en todo el rostro y cuando se seque se debe retirar con agua tibia.
2) Mascarilla miel y avena. Solo se necesita 1 cucharada de avena y 2 cucharadas de miel de abejas. Después, mezclar los ingredientes hasta conseguir una pasta pegajosa. En ese momento se debe aplicar en el rostro por 20 minutos, tras los cuales, se deberá enjuagar con agua tibia.
Elije la mascarilla que más te guste y aplícala dos veces por semana durante varias semanas para observar resultados.
¡Cuéntanos tu experiencia!
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